Germinados, una forma fácil de alimentarse de forma saludable

Por Conchita Llorens, Nutricionista Thiocamp. Médico de familia, especialista en medicina-estética y homeópata. Nº de Colegiada 25637.

Las semillas germinadas, también llamadas brotes, sprouts o germinados son semillas que se hacen germinar, normalmente sobre suelo, para destinarlas a la alimentación o prepararlas para la siembra.

Los brotes suponen una forma fácil de alimentarse saludablemente, ya que son una fuente natural de vitaminas y otros principios inmediatos, siendo muy digeribles gracias a los cambios sufridos durante el proceso de germinación.

Las semillas germinadas tienen propiedades nutricionales superiores a las de las secas: su contenido de vitaminas, minerales, oligoelementos y enzimas pueden multiplicarse por varias centenas durante la germinación.

Los granos germinados contienen determinados micronutrientes como aminoácidos esenciales, vitaminas B y ácido fólico, también minerales como hierro, zinc, calcio y magnesio. Por ejemplo, los germinados de soja o de guisantes, con un 27% de proteína, son comparables al porcentaje de la carne, la leche y los huevos, pero sin el gran contenido en grasa. Además hay que destacar que el proceso de germinación reduce la cantidad de folatos, unos compuestos naturales que impiden que los minerales pasen a la sangre y sean absorbidos por el cuerpo. Por lo tanto, los granos germinados son más nutritivos y son altamente beneficiosos para las personas que siguen una dieta vegetariana o vegana.

No todos los germinados son buenos, hay algunos tóxicos como los de patata o de tomate.

Algunos de los más utilizados son:

  • Soja
  • Garbanzo
  • Lenteja
  • Centeno
  • Cebolleta
  • Rábanos

Pero, hay que tener cuidado, porque aunque contienen más nutrientes y son más digestivos, la OMS advierte que la humedad necesaria para hacer germinar legumbres o cereales son un caldo de cultivo para bacterias potencialmente peligrosas.

En Estados Unidos, la Food and Drug Administration, la agencia que regula los alimentos y medicamentos que se pueden comercializar, recomienda que los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y las personas que tengan el sistema inmune debilitado eviten comer verduras, semillas y granos germinados crudos, y que, si lo quieren hacer, primero los cuezan ligeramente.