Reducir la celulitis haciendo running

Celulitis

Reducir la celulitis haciendo running

Reduce la grasa corporal, estiliza tu figura y aumenta la elasticidad de tu piel desde la alimentación, el entrenamiento y un estilo de vida saludable.

Por Glòria Sobrero Entrenadora Personal Thiocamp

La celulitis es la enemiga número uno de la firmeza y la elasticidad de la piel, por eso no es descabellado que estemos dispuestas a hacer todo lo que está en nuestras manos para acabar con ella, reducir la grasa corporal y estilizar nuestra figura, ¡odiamos la piel de naranja, la celulitis y el exceso de grasa por las consecuencias negativas que acarrea!

 

Como casi todo en nuestra vida, eliminar la celulitis no depende de un solo elemento, por ello, el programa Thiocamp de Thiomucase pretende concienciarnos de la necesidad de, aparte de usar la crema y el stick Thiomucase, llevar a cabo otras acciones para mejorar nuestra forma física, llevar un estilo de vida saludable reducir la grasa acumulada en nuestros muslos, abdomen y brazos. Los cambios que realmente comportan grandes avances cuestan esfuerzo, pero conseguirlos a través de la superación personal supone una gran satisfacción.

 

Antes de empezar a explicar unas pautas, me gustaría romper un mito sobre el running: correr no provoca la aparición de celulitis, sino, ¡todo lo contrario! Esta afirmación no tiene ni pies ni cabeza, y pronto nos daremos cuenta del por qué.

 

¿Cómo conseguir un entrenamiento eficaz y realizar un buen gasto energético?

En un lenguaje ameno, lo ideal para definir la musculatura es realizar un ejercicio aeróbico, que es aquél que utiliza el O2 inhalado para utilizarlo como combustible; de este modo se pueden realizar actividades de larga duración de manera eficiente. Es decir, conseguirás reducir la celulitis localizada en las cartucheras y la barriga si, por ejemplo, corres, sales en bicicleta, o si eres más de gym, usas la elíptica, haces una clase de spinning o una sesión de natación, todo ello, a una velocidad sostenida y sin parar durante un tiempo prolongado.

 

¿Cómo sé si estoy haciendo un trabajo de tipo aeróbico?

Lo más adecuado cuando buscamos quemar grasas es llevar el ritmo óptimo que nos permita aguantar bastantes minutos (ideal aproximarse a los 60 minutos) sin tener que parar. Pero esto no es tan fácil, sobre todo, si estamos empezando a hacer deporte, por ello, no nos podemos olvidar de una herramienta muy útil: el pulsómetro. En el caso de no disponer de uno tendríamos que dejarnos llevar por nuestras sensaciones e intentar correr no superando el 75% de nuestra máxima capacidad aeróbica, acumulando progresivamente el trabajo realizado con las semanas: aumentando el tiempo e incrementando la intensidad del ejercicio en la medida que nuestro ritmo cardiaco se vaya adaptando al esfuerzo.

 

¿Cuál es ese 75% de nuestra capacidad máxima aeróbica si nunca nos hemos realizado una prueba de esfuerzo?

Bien, para estar seguras de trabajar por debajo de esa zona y con ello garantizar la descomposición de los lípidos, cada vez que salgas a correr, tu ritmo de ejercicio saludable es aquél que te permita hablar con tu compañera de fatigas, cantar al mismo tiempo que escuchas la música de tu mp3 o ser consciente de lo mucho que se puede disfrutar del paisaje por donde practicas deporte. ¡Estas estrategias aseguran tu objetivo!

 

Por ejemplo, una chica que decide empezar a correr, nunca antes lo había hecho, y su objetivo es quemar grasas y hacer ejercicio saludable.

Podría empezar haciendo 20 minutos: si realizarlo de manera continua supone mucho esfuerzo, puede empezar haciendo dos bloques de 10 minutos, caminando entre medio 2 minutos más. A medida que pasen las semanas, y sea capaz de hacerlo de manera continua,  una buena manera de ampliar la exigencia del entrenamiento es incrementar la duración de la carrera 5 minutos por semana, estirando la musculatura antes y después de cada sesión y aumentando el ritmo de la carrera de forma progresiva.

 

¿Cuándo empezamos a quemar grasas?

La fisiología indica que cuando el cuerpo humano hace un esfuerzo menor al 75% de su capacidad, los sustratos energéticos empleados son los glúcidos y las grasas. Al iniciar el proceso de combustión de lípidos, el porcentaje de gasto aproximado es del 70% glúcidos y 30% grasas; sin embargo, esta proporción varía con el paso de los minutos hasta alcanzar en torno a la hora de ejercicio, cuando la proporción es inversa, es decir, el cuerpo quema un 30% glúcidos y 70% grasas. Es imprescindible recordar que el gasto calórico total del ejercicio tiene que ser superior a las calorías ingeridas con los alimentos para poder ver una disminución de las grasas almacenadas en nuestro cuerpo.

 

Recomendación: es importante llevar a cabo una prueba de esfuerzo para verificar que tu corazón se encuentra capacitado para realizar cualquier deporte aeróbico. Un médico especialista en cardiología o su equipo, debe ser el encargado de realizar el test y confirmar tu estado de salud.

Consejos

¡LLEVA UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE SIGUIENDO LOS CONSEJOS DE THIOMUCASE!

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