¿Perder peso con la dieta cetogénica?

Entrenamiento, Alimentación

¿Perder peso con la dieta cetogénica?

Conoce la dieta cetogénica y consigue tu objetivo: la pérdida de peso y de grasa corporal de manera controlada y eficaz.

Por Carla Ródenas Nutricionista

Tanto los profesionales de la nutrición como la población en general, estamos en búsqueda constante de estrategias nutricionales, o las comúnmente llamadas dietas, con tal de lograr uno de los objetivos más ansiados: la pérdida de peso y de grasa corporal. Es por ello por lo que existen tantos tipos de dieta, muchas de ellas sin fundamentos ni evidencia científica.

¿Qué queremos decir con esto? Pues que entenderíamos perfectamente que al leer el título pienses: ¿otra dieta más? Pero nuestra intención es acercarte a lo que la ciencia dice las keto dietas. Pueden ser una estrategia eficaz para perder peso y puedes fácilmente aclarar tus dudas gracias a la información que hoy en día puedes encontrar en cualquier blog, revista, red social o cualquier medio de comunicación sobre dietas “milagro”. Aun así, es importante contar con un control profesional de este tipo de dietas. ¿Empezamos?

La dieta cetogénica - o keto dieta- se ha vuelto inmensamente popular durante esta última década, principalmente por los efectos a corto plazo que tiene tanto en la perdida de peso como de grasa corporal -siempre bajo la supervisión de un profesional para controlar los riesgos-.

Originariamente se empezó a usar para el tratamiento de enfermedades como la epilepsia o mejoras en los niveles cardiovasculares, pero ante la necesidad de encontrar un remedio al problema de la obesidad y diabetes, se empezó a usar como alternativa a las ya instauradas dietas de pérdida de peso. Y, como quien no corre vuela, incluso se está utilizando en deportistas para ver si, además de este cambio en la composición corporal, también puede ayudar al rendimiento deportivo. Vamos, todo un trend por lo visto.

¿En qué consiste? Este tipo de dieta se centra en disminuir el aporte de carbohidratos a menos de un 5% de la ingesta energética diaria (o 50g/día), elevando la ingesta de grasas saludables y con un consumo adecuado de proteína. De manera similar a otras dietas bajas en carbohidratos, esta dieta induce un aumento del uso de la grasa en nuestro cuerpo traduciéndose en una pérdida de peso y de grasa corporal.

Pero el remedio no es tan simple como reducir la ingesta de carbohidratos para siempre. Los carbohidratos (¡Pobrecitos, no les dejamos en paz!) son la fuente principal de energía. A través de ellos nuestro organismo tiene la gasolina (también conocida como glucosa) para que todo nuestro cuerpo esté full-energy para el día a día. Al usar esta dieta, la gasolina disminuye y nuestro cuerpo empieza a usar la grasa como gasolina.

Repaso exprés sobre los alimentos que contienen carbohidratos:

Hay diferentes tipos de carbohidratos, simples o complejos. De carbohidratos simples tenemos, por ejemplo, harinas refinadas, pan blanco, bollería, azúcar. Y de complejos, legumbres, harinas integrales, pan integral, pasta integral, verduras, frutas, patata o boniato.

Efectos secundarios

No todo lo que reluce es oro y esta dieta también tiene sus efectos secundarios si no se planifica bien o se extiende demasiado en el tiempo. Este tipo de dieta puede afectar a la salud de nuestros huesos y alterar de manera negativa nuestra microbiota (para más información consulta el artículo “Microbiota intestinal ¿Qué es y por qué es importante?” que encontrarás en Ethiocamp).

Otro efecto secundario de esta dieta es el mal aliento y el olor fuerte de la orina y sudor. También se pueden producir mareos, dolor de cabeza, letargo, falta de concentración y pérdida de memoria, por la falta de glucosa en el cuerpo. Y termina provocando una pérdida de masa muscular y ósea.

La lista de inconvenientes continúa con el déficit de nutrientes esenciales; los trastornos intestinales por la falta de fibra y alteración de la flora intestinal; el aumento de colesterol y el empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares; los cálculos renales y depósitos proteicos renales; y la inflamación y envejecimiento por exceso de radicales libres. Por lo tanto, queda claro que esta dieta no se puede mantener en el tiempo, ya que es incompatible con el metabolismo y la vida.

Para entenderlo mejor, es como si nuestro cuerpo fuera un coche que siempre ha usado el mismo tipo de combustible y, de repente, le rellenas el tanque con gasoil en vez de gasolina. Funcionará, sí, pero a la larga el coche se estropeará, ¿verdad? Pues de la misma manera, nuestro cuerpo podrá hacer este cambio de combustible para dar energía al cerebro y los tejidos corporales, pero ¿por cuánto tiempo?

Lamentablemente hace falta aún más estudios para poder resolver con total exactitud esta última pregunta. Pero hoy en día, se recomienda utilizar esta dieta como una estrategia de entre 3 a 4 semanas, siempre bajo el control de un profesional. ¿Por qué? Él te ayudará con la planificación alimentaria, asegurándose que cumple todos los requisitos para ser una dieta cetogénica y, lo más importante, te monitorizará para que no llegues a un extremo que pueda ser perjudicial para tu salud. Recuerda que perder peso, aparte del componente estético, puede aportar beneficios para la salud, pero... ¡Ojo! Siempre y cuando esta pérdida de peso se haga de forma saludable y controlada.

Entonces… ¿Puedo hacer esta dieta si quiero bajar de peso? Sí, la dieta cetogénica se ha planteado como una posibilidad, entre otras, para conseguir perder de peso y masa grasa, siempre que se haga bajo control de un profesional sanitario como un dietista-nutricionista. Pero, como hemos visto, hace falta más investigación sobre cómo de seguro es llevar a cabo esta dieta en un largo plazo.

¡Y, no! No es la única alternativa, como tampoco lo son las dietas bajas en carbohidratos. Cada persona es un mundo y la clave está en tener diferentes estrategias que poder usar en diferentes momentos. No estás sol@, acude a un nutricionista para que te ayude a lograr tus objetivos de manera segura. Recuerda que lo único que tienes que mantener en el tiempo es una alimentación saludable, incluyendo todo tipo de frutas y verduras, proteína y carbohidratos integrales.

Referencias

1. Batch JT, Lamsal SP, Adkins M, Sultan S, Ramirez MN. Advantages and Disadvantages of the Ketogenic Diet: A Review Article. Cureus. 2020 Aug 10;12(8):e9639. doi: 10.7759/cureus.9639. PMID: 32923239; PMCID: PMC7480775.

2. Bowler AL, Polman R. Role of a Ketogenic Diet on Body Composition, Physical Health, Psychosocial Well- Being and Sports Performance in Athletes: A Scoping Review. Sports (Basel). 2020 Sep 23;8(10):131. doi: 10.3390/sports8100131. PMID: 32977479; PMCID: PMC7598179

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