Da el paso y ¡atrévete!
"Cuando vuelva, me apunto a...", "voy a empezar a cuidarme...", "me voy a proponer...", llega el otoño, y, ¡vuelta a la rutina! ¿Dónde se han quedado tus propósitos y deseos?
La rutina se define como una costumbre o hábito que se adquiere repitiendo la misma actividad o tarea una y otra vez. Una práctica que, con el tiempo, se convierte en un acto automático en el que dejas de ser consciente de su realización. Este tipo de rutinas nos ayudan a sentirnos más seguras, a la vez que comprometen nuestra libertad: nos estancamos, dejamos de emprender nuevos retos y aceptamos que otros decidan por nosotras. Como leí en un artículo "ciertas rutinas deberían tener fecha de caducidad". Pero como carecen de esa particularidad, está sólo en tus manos hacer alguna cosa para que prescriban y puedas, así, afrontar nuevos retos, proyectos y actividades.
Estoy convencida de que todas y cada una de vosotras tenéis el potencial y los recursos necesarios para emprender nuevos retos, para decidir qué es lo que vais a hacer a partir de ahora. ¿Y tú?, ¿ya crees en ti?
Está en tus manos cambiar el chip, cambiar de actitud para evitar caer en el aburrimiento y quedarte estancada en la rutina. Reconoce y sé consciente de tu rutina y empieza por modificarla introduciendo pequeños cambios, reinventándola. Revisa diferentes aspectos de la vida (como el trabajo, la salud, la familia, el desarrollo personal, el entorno, los amigos, el amor...), te ayudará a encontrar cosas a mejorar y tomar una decisión al respecto.
Es importante: olvidarse de las quejas, alejarse de los miedos y de los prejuicios. Sólo así, lograremos abrir los ojos a nuevas oportunidades. Emprende, transforma, redecora, aprende algo que te guste, cuida tu salud, tu alimentación y tu imagen personal. Atrévete a cambiar y proponte nuevas actividades. Y descúbrete a ti misma. ¿Ya te conoces lo suficiente? ¿Sabes cómo gestionas tus emociones? Céntrate en crecer y desarrollarte personalmente, aprenderás a descubrir tus habilidades y posibilidades y valorarlas más.
Recuerda que cuando tenemos nuevos proyectos u objetivos realistas, vivimos más en el presente, nos sentimos más motivados, aumenta nuestra energía positiva y nuestra autoestima crece, desprendemos alegría y contagiamos a los demás. Joaquín Lorente lo comenta en su libro: "siempre hay que tener al menos una posibilidad, un proyecto, un sueño, algo que te guste, que te gratifique, que sea posible conseguir y que nos convenga...". ¡Tú puedes!
Vicki Muns
